Alguna vez en la vida habre soñado con ser una princesa rescatada por un principe azul, lo admito. Lejos de ser princesa y mucho mas lejos de tener un principe azul, me avoque a buscar el amor verdadero de ese que solo se ve en las peliculas. Lejos de un amor de novela, de esos donde te aman con locura, me enamore de aquel que no me amaba, terminando con el corazon hecho pedazos y lejos de ser amada. Asi, lejos de ser amada, y con el corazon herido me aleje, buscando alguien que me amara, y en mi viera esa princesa que en el fondo soñaba ser, la que al final de la pelicula vivia por siempre feliz.
Tan lejos de tener un final feliz, me encontre con finales breves y dolorosos, que al fin y al cabo de un tiempo se volvian predecibles, y ya no dolian, al menos no dolian mas. Alejandome de todo aquello que siempre soñe, comenzaba a perder mi fe, la esperanza en que esto cambiaria. Y aparecio un niño disfrazado de hombre, que jugaba a ser un principe azul, con tantos ases bajo la manga como trucos los tiene un mago, el era un ilusionista. Lejos de enteder su pasatiempo ilusionista, la fe volvio a mi, la sonrisa recobro frecuencia, y volvi a escuchar a mi corazon muy fuerte latir.
Me habia enamorado, otra vez. Este niño-hombre-principe-ilusionista era si bien principiante en el juego pero un talento nato, habia hecho de mi corazon lo que quisiera, y finalmente habia perdido en mi propio juego, otra vez. Un mago, que hizo de mi corazon un juego de cartas, donde el aposto mi felicidad, y sabia que no tenia las cartas necesarias para ganar.
Lejos, mucho mas lejos aun, de todo lo que siempre ame, todo aquello que soñe, intente entender que no siempre se gana y que se aprende a perder. Y el siguio apostando, jugando a ser un niño grande, sin enteder de sentimientos, disfrazado de principe azul. Una rosa, una de miles que fueron muriendo, una de un jardin completo, una sola quedo y se deshojaba, se acercaba el final. Lejos de un comienzo y tan cerca de un final, que no seria en lo absoluto un final feliz. Las heridas dolian demasiado, y un dia la rosa al fin se deshojo, y termine diciendole: "realmente rompiste mi corazon".
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